Este poema se los dedico a todos mis compañeros del curso es este mes de la madre y el maestro espero que les guste.
EL REGALO
Muy bien, jovencito… bienvenido a clases;
Por fin encontraste el camino a la escuela,
Con tu hipocresía ahora vas llegando
Abriendo la boca… bribón…. Sinvergüenza.
¡Que gusto de verte!... hacia mucho tiempo
Que aquella butaca que esta a la derecha
Ha estado vacía y llena de polvo
Esperando ansiosa a que tú vinieras.
En la lista diaria ya te di de baja
Y hasta estoy seguro que el año no apruebas,
Tienes reprobadas las asignaturas;
Solo puros ceros van en tus materias.
¿A caso algún premio de la lotería
Te toco y por eso faltas a la escuela?
Pues, mira tarugo, que solo por eso
Lo juro y me encargo que vas para afuera.
¿Dónde están los libros?...
¿dónde los trabajos?
¿Dónde los cuadernos?...
¿dónde las tareas?
¿Dónde el uniforme?...
¿dónde el distintivo?
¿Qué te da derecho a estar en la escuela?
Mira esos zapatos… mira esos cabellos,
Esos pantalones, rotos en las piernas;
Observa tus manos… mírate las uñas;
Ni cierres, ni broches… tampoco agujetas.
Mira ese pescuezo… observa tus fachas,
Mira tus rodillas… mira esas orejas…
Estas elegante, te miras reguapo,
Y…. como te agracia tus gestos y muecas.
No se como diablos, hoy se tea ocurrido
Venir dizque a clases… llegar a la escuela.
¿Qué dices?... responde, no le hagas al menso,
¿A caso pensabas que era día de fiesta?...
¿Por qué no has venido?... responde precioso.
¿Por qué no has venido?... a caso de feria
Tienes más valores y más importancia
Que los ejercicios de todas las ciencias?...
Mira… no te agaches, levanta la frente,
No podrás fingirme que tienes tristeza;
Yo ya te conozco, eres algo grande
Y de buena gana te daba tu felpa.
No se que demonios estas escondiendo
Yo no se que cosa en la mano aprietas,
¿Qué?... ¿quieres pegarme?....
¿o es que te has robado
Alguna cosilla de la casa ajena?
Presente las manos enséñelas pronto,
Dime lo que escondes con tanta insistencia;
Hoy voy a golpearte por ser indeseable
No vaya ser luego que yo me arrepienta.
Maestro… maestro…. Pido mil perdones,
Debe usted escucharme con mucha paciencia,
Si usted es maestro no debe ser malo,
Y debe tenerme tantita querencia,
Usted es muy bueno, todo el mundo lo dice
Que se carga un alma muy noble y buena
Y como es humano va a considerarme,
Cuando sepa afondo mi grande tragedia.
Yo me la partía haciendo mandados,
Vendiendo periódicos, y haciendo faenas
Yo necesitaba ganar hartos fierros
Para medicina de mi madre enferma.
Hace unos diyitas, me dijo mi madre
Hoy no te me sales, me vas a ala escuela
Ya me estoy sintiendo más mejoradita.
Hazme una tisana con menta y canela.
Yo salí corriendo, tenía mucho gusto
De ver aliviada a mi madre buena,
Pensando que todo podía subsanarse
Y que yo, muy pronto volvería a la escuela
Conseguí unos quintos… apresure el paso,
Corrí, yo volaba con rumbo a la tienda,
Compre algunos panes, un poco de azúcar
Y unas rajas grandes de buena canela.
Llegando a mi casa yo iba silbando
Una tonadita que aprendí en la iglesia
Y abriendo la puerta, mi madre con ansía,
Me llamo y me dijo con mucha tristeza
Mi hijito…. Mi hijito… yo te quiero mucho,
Más es necesario que la verdad sepas,
Tú vas a quedarte solito en el mundo,
Tú vas quedarte solito en la tierra.
Yo me voy hijito: Dios me esta llamando,
Ya mire su cara, ya siento su esencia,
Adiós, mi cariño que Dios te bendiga,
Todos mis consejos no olvides recuerda.
Me abrace a su cuerpo, llorando en silencio,
Le grite angustiado: Mamá no te mueras
No me dejes solo: ¡mamá! ¡Mamacita!
Más ya su carita estaba fría y seria.
Hoy ya estoy solito, ya no tengo a nadie,
Ni casa, ni ropa, ni pan ni a mi viejecita,
Y ahora, maestro, le pido permiso
De vivir, un tiempo, aquí en la escuela,
No faltaré a clases, yo se lo prometo,
Mi comportamiento será de primera
Aprenderé mucho… y a recuperarme
Y a llenar de dieces todas mis boletas
Pero, mire, tome lo que yo escondía,
Es un relicario con una cadena,
Me dijo mi madre, que el día del maestro,
Yo se lo obsequiará, que yo se lo diera.
Tome usted, maestro…tome es un regalo
Se lo da mi madre que esta bajo tierra,
No me lo desprecie… por que esos deseos,
Fueron de mi madre…. Son los de una muerta.
Tome aquel tesoro, abrace a ese niño,
Sin padre, sin madre… sin nadie en la tierra,
Y como un regalo del día del maestro,
Lo adopte, como hijo, lleno de tristeza.
Abraham Rivera Sandoval
miércoles, 8 de julio de 2009
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Buenas Tardes, bueno yo solo soy estudiante pero lei la poesia y me parece averla escuchado antes, quien la oraba era una pequeña niña de apanas siete u ocho años (fue increible), y al irla leyendo ya me la imaginaba de nuevo. La mayor impresion que me dio ver y escuchar aquella pequeña con una poesia extensa fue el sentimiento que transmitia. No tubimos mas que aplaudir constantes llenos de alegria y asombro.
ResponderEliminarEs bella en valores y conciencia, es limpia y directa (poesia), pienso con ella que hace valorar mas la noble profesion que imparten nuestros maestros y que singnifica (desde mi punto de vista) que como profesores se tiene en sus manos una responsabilidad llena de lecciones y pues no me queda mas que agradeser por hacerme recordar un momento bello.
Atte: Esmeralda. K